Inquilinos que no pagam suministros

Alquilar una vivienda puede convertirse en un horror si nos toca un mal inquilino. Existen ciertas defensas legales ante un impago del alquiler, por ejemplo. Sin embargo, cuando un inquilino no paga las facturas de energía o agua, no sabemos muy bien qué podemos hacer.

Lo normal es que el pago de las diferentes facturas del hogar (energía y agua) lo realice el inquilino, puesto que es el que los disfruta. Sin embargo, muchos dueños siguen dejando el suministro a su nombre, pese a que el pago lo hace el inquilino. Esto conlleva un riesgo, puesto que si el inquilino no paga, la deuda va al titular. Por ello, también se recomienda que sea el inquilino el titular de este tipo de facturas.

Cortar los suministros, ¿sí o no?

Cuando un inquilino no paga y el suministro está a nuestro nombre, lo que se suele hacer es pensar en cortar el suministro. Sobre todo si el inquilino no está por la labor de pagar. En caso de que sea el inquilino el titular y no pague, será la comercializadora la que realice el corte.

Desgraciadamente, en este sentido la legislación es muy clara al respecto: el arrendatario debe hacerse cargo del pago de dichos recibos o facturas. Es decir, que el propietario deberá responder como propietario de la vivienda y responsable de dichos recibos si están a su nombre.

El corte o no pago de los diferentes suministros provocará que incurramos en un delito de coacciones, lo que provocará que el inquilino pueda llegar a denunciarte por ello. El no pago se puede realizar sólo si se demuestra que no puedes hacerte cargo de los pagos, no como método de coacción.

Lo mejor es dejarlo todo por escrito en el contrato, poniendo los suministros a nombre del inquilino, para que no nos afecte a nosotros.

Hay que tener en cuenta que, al dar de baja un suministro de manera voluntaria, cuando queramos volver a tener suministro habrá que pagar una cantidad. Generalmente, antes de realizar la baja, se le comenta al inquilino que, si no paga, se descontarán dichos gastos de la fianza o el aval.

Además, si es la comercializadora la que realiza el corte por impago, no se podrá realizar el alta de suministro hasta que no se pague la deuda, o bien se demuestre que la deuda no ha sido producida por el dueño.

¿Qué hacer si un inquilino no paga las facturas de energía y agua?

Si un inquilino no paga puntualmente o como norma los suministros lo mejor es llegar a un acuerdo con él de manera amistosa, proponiéndole que se cambien los recibos a su nombre y que abone las facturas que se deben.

Si no se alcanza un acuerdo con el inquilino, lo mejor es contratar un abogado que sea especialista en este tipo de impagos, e incluso que sea especialista en desahucios, si es que las deudas son muy altas.

Si no se puede alcanzar un acuerdo extrajudicial, simplemente nos quedará la vía judicial, es decir, interponer una demanda de desahucio para que el inquilino abandone la vivienda, dejando de generarnos gastos extra.